Un juego de geografía en el que señalas, no eliges
Qué es
Cada día a medianoche se publican cinco preguntas de geografía. Todo el mundo recibe las mismas cinco, en su idioma, y las responde igual: tocando en un globo por satélite el punto donde está la respuesta. Cuanto más cerca, más puntúa. Una ronda son unos cuatro minutos.
No hay opciones múltiples, y ese es todo el diseño. Una lista de cuatro respuestas comprueba si reconoces un nombre. Un globo comprueba si sabes dónde está realmente un lugar, que es una pregunta distinta y más honesta. Puedes tener la certeza de que el Burj Khalifa está en Dubái y aun así fallar por ciento treinta kilómetros, y la puntuación lo dirá.
Como la respuesta es un punto y no una palabra, el juego se traduce sin convertirse en otro juego. Un jugador español que toca Stratford-upon-Avon y uno inglés que lo toca puntúan exactamente igual, así que hay una sola clasificación en vez de seis.
Cómo se hace una pregunta
El banco tiene 365 preguntas, escritas a mano, una a una. Cada una lleva un enunciado, una coordenada verificada, la respuesta y un dato que merece saberse, que se muestra después de responder. Ese dato es la razón de ser del juego: una ronda que se olvida no enseñó nada.
Cada coordenada se busca en una fuente y se anota con al menos dos decimales. Una coordenada redondeada a grados enteros la marca el validador, porque un número redondo suele ser una estimación y no una lectura.
Cada pregunta declara además la precisión que espera. Pedir un país no es la misma prueba que pedir un solo edificio, así que se puntúan en curvas distintas y no en una única curva injusta para ambas.
La compilación falla si dos preguntas comparten respuesta, si dos objetivos están tan cerca que un toque puntuaría al máximo en los dos, si un enunciado nombra el lugar que pide, o si una coordenada parece redondeada. No son reglas de estilo: cada una es un fallo que se publicó una vez y ya es imposible volver a publicar.
El banco solo crece. Una vez servido un día, sus cinco preguntas quedan fijadas, así que añadir preguntas nunca puede cambiar una ronda que alguien ya jugó.
Cómo funciona la puntuación
Un día perfecto son exactamente 1000 puntos y siempre lo serán. Las cinco preguntas pesan 1×, 1×, 2×, 3×, 3×, así que las últimas valen más, y una ronda impecable un día se compara con una ronda impecable cualquier otro.
La distancia decide casi todo. La velocidad vale 5 de los 100 puntos de una pregunta: suficiente para desempatar a dos jugadores que sabían la respuesta, nunca suficiente para que una respuesta rápida gane a un conocimiento lento. Hay una prueba que lo verifica, porque una curva que lo rompía llegó a publicarse.
El reloj corre en el servidor y arranca cuando llegas a una pregunta, no cuando respondiste la anterior. Leer la ficha del dato es gratis. Pensar es gratis durante dos minutos; después la puntuación decae, lo que apunta a una segunda pestaña del navegador y no a una pregunta difícil.
Qué no hace
Ninguna cuenta, nunca. Sin correo, sin contraseña, sin fecha de nacimiento. Tu progreso vive en tu propio navegador con un identificador aleatorio; un código de recuperación de doce caracteres lo lleva a otro dispositivo.
El modo docente tiene códigos de clase y ninguna cuenta de alumnado. No guardamos ningún dato de un menor. Es una restricción fija, no un atajo que pensemos arreglar más adelante.
Los grupos privados son gratis y sin tope de miembros. Toda la competencia los cobra, que es cobrar alquiler por tu propio boca a boca.
Ninguna racha que solo se pueda perder, ninguna cuenta atrás sobre algo que se compra, ningún jugador inventado para que una clasificación vacía parezca concurrida, y ninguna reparación vendida por una pérdida que hubiéramos fabricado. La lista publicada de lo que rechazamos es más larga y más concreta que este párrafo.
Quién lo lleva
TapWhere lo hace una sola persona, Younes El-Haiti, y se financia con publicidad y una suscripción Pro opcional. La ronda diaria es gratis y lo seguirá siendo: es el producto, no una prueba de él.
Preguntas, correcciones y quejas llegan al mismo buzón, y una coordenada equivocada es el mensaje más útil que puedes enviar.